28/3/11

Los Cazadores de Hadas

Hoy os vengo a hablar de los cazadores de hadas o reftos: criaturas nocturnas de la familia de las hadas y similares en ciertos aspectos con algunos reptiles.



Cuerpos escuálidos y mudantes de piel, largas extremidades, manos y piernas enormes, grandes colmillos, carentes de párpados, visión infrarroja... son algunas de las características de estos seres moradores de las sombras del bosque.



Por lo general no suelen ser tan longevos como las hadas, y aunque cuentan con alas no son aptos para el vuelo, debido a la incapacidad de movilidad de estas.

Algunos detalles:


Entre los reftos existe la creencia de que comiendo las alas de las hadas recobrarán la fuerza necesaria para volar, facultad de la que un día fueron privados. Y por este motivo es por el que se les dio el nombre de cazadores de hadas.




Y eso es todo amigos. Cuidad que no os cacen, porque a saber qué serían capaces de haceros estos diablillos. Por lo pronto estamos salvados todos aquellos que no somos hadas. Y si lo eres... ¡Sal corriendo!

Saludos y hasta pronto criaturas!

26/3/11

In Nomine Horus



¿Habéis visto que bicho con más cara? Pues sí, ¡soy yo! jajaja.

Bromas a parte, este retrato, (aquí el original) realizado por su Excelencia Ilustrísima Doña Mercedes, o lo que es lo mismo, mi hermana, es la culminación de un reportaje fotográfico en honor al dios egipcio Horus, hijo de Isis y Osiris. El reportaje que estos días he estado haciendo, me viene que ni pintado para enseñaros otra de mis grandes pasiones: la egiptología.

Creo recordar que desde pequeño sentía respeto y enorme curiosidad por esta civilización. Con el tiempo fue a más, y aunque no soy ningún experto, me apasiona desmesuradamente. Si por mí fuera tendría la habitación repleta de objetos egipcios. Y ahí es donde quería llegar. Cuando me inicié en esto de la blogosfera, comenté que mostaría algunas de mis manualidades. Pues bien, os traigo dos trabajillos, que aunque son bien sencillos tienen que ver con la egiptología.

El primero, era un reloj-despertador que andaba por casa sin rumbo, hasta que cayó en mis manos. Con una tabla, un taladro, pinturas y algo de tiempo, aquel despertador se convirtió en mi reloj egipcio de pared:


El segundo, hecho a base de maderas, cola, arena, pinturas y barniz, en relieve y aún si enmarcar, es mi pequeño tributo al dios cabeza de halcón.


Espero que os haya gustado. Estoy terminando mi próximo bichejo, se trata de un cazador de hadas.

Un saludo y feliz fin de semana!

PD: acordaos mañana de adelantar al reloj una hora. A mí seguro que se me olvida! jajaja.