De una bellota y unas gotas de rocío, nació Helena en una noche de otoño. Como una madre cuida y mima a sus hijos, la Madre Naturaleza hizo brotar del fruto con todo el amor del mundo a su preciada hija. Dejó atrás su forma de crisalida y extendió su alas hasta que pudo al fin echar el vuelo.





1 trastos:
Muy chula!! ^^
Publicar un comentario